El estilo es sensual y evoca una sensación de calma y vulnerabilidad. He utilizado una técnica que crea una atmósfera misteriosa y un tanto melancólica. La iluminación suave y el tono monocromático contribuyen a la atmósfera íntima. El enfoque está principalmente en la mujer y la flor, minimizando el entorno y dando protagonismo a los detalles sutiles de su cuerpo y su expresión serena. El grano de la imagen y los bordes desgastados añaden un toque vintage y añaden a la atmósfera de la fotografía.
En el arte del desnudo, esta pieza se puede clasificar dentro de las representaciones más sutiles y contemplativas. No se centra en la explicitud física sino en la evocación de emociones y estados de ánimo a través del cuerpo femenino. El uso de la flor como elemento central introduce una nota de delicadeza y poesía, alejándose de cualquier connotación explícita.