En la noche obscura, el cabrón se rompe, con astucia y maña, su juego corrompe. Entre sombras y luces, su risa retumba, en el laberinto su alma se derrumba. Cabrón, en su trono de engaño y traición, teje redes de falsos amores sin razón. Pero al final del día, solo queda su dolor, pues el verdadero amor no se compra con valor.