Recorriendo la Patagonia a través de senderos, picadas, caminos o rutas siempre se encuentra algo encantador. Dentro de un complejo turístico en la provincia de Neuquén convive el pasado con el futuro, en este presente. Inmóvil, este granero resiste el paso de los años, sus maderas envejecidas por el clima del lugar, fuertes vientos, nieve, heladas y altas temperaturas en el verano, le fabrican grietas como arrugas a la piel, sin embargo mantiene al cobijo las ovejas de la zona. Muy cerca del cerro Paimún. Una belleza, que marcó el comienzo de una caminata hermosa, hacia una estupenda cascada.