Justo cuando creí entender algo las palabras se lo devoraron. Como el juego, donde repetís lo mismo hasta que pierde el sentido.
Y si me pregunto por el ser, desenvuelvo algo y me doy cuenta que está vacío vacío vacío Entonces, lo vuelvo a tejer. Bordo el hilo invisible que nos une a algo más. Esa red que nos contiene nos ataja nos suaviza la caída Somos los nudos de esa misma red Y ese es entonces el juego. Deshacer y rehacer Parece que siempre seremos eternas tejedoras de palabras.