SIN TÍTULO (3) (Texto de © Luis Angel Barquín)
No existen sus palabras: es un puro silencio florecido. Bajo la sombra densa y sólida que vuela sin moverse, el tiempo es consumido por un reloj de arena en la playa naranja bañada por las aguas amarillas, barrida por el viento solar. Los habitantes del mundo por nacer, vagan hambrientos y desnudos por el espacio hermético en la olvidada latitud.