Silencios de una invasión es una obra sonora que explora el vacío identitario dejado por la invasión estadounidense a Panamá en 1989. No busca narrar los hechos, sino habitar el eco de lo que quedó: una ausencia cargada de significado. A través de sonidos fragmentados y texturas rotas, la pieza evoca una memoria suspendida, desdibujada por el trauma colectivo. El silencio no es vacío, sino una presencia elocuente que traduce la pérdida y el desconcierto. Más que ofrecer respuestas, la obra invita a escuchar aquello que ha sido históricamente silenciado y a reconocer lo que aún no se ha reconstruido.