Atraviesa una tranquera como la salida del frente de una casa hacia el campo. Corre de una manera llamativamente destartalada. Sus brazos y piernas pivotan sobre su eje mientras ella avanza por el camino de tierra. Es de noche pero ese frente está bien iluminado. Se siente la humedad y que hace frío. Hay alguien mirando esta situación desde la izquierda. No percibo ninguna forma ni rostro ni nada pero hay una presencia a la izquierda de la imagen, fuera de campo.
Una señal con determinada cantidad de líneas y resolución impacta en la máquina preparada para recibir una señal con diferente cantidad de líneas y resolución; geográficamente opuesta. La colisión genera un mosaico de lo que la señal emisora una vez fue. El receptor no rechaza la señal, no traduce la falta de señal, la recibe y la interpreta de la única manera que sabe.