Incomparable, el true Chad, un tipo chill de cojones, nadie ni nada pueden hacerle la contra a un ser humano tan extraterrestre como Él. Siempre que Él se ve llegar, Rock and Roll suena de fondo. Una birra en la mano y un pucho en la otra lo caracterizan y diferencian de todos nosotros, unos simples humanos mugrosos. Su pelo largo y frondoso expiró hace muchos años ya, pero eso no le quitó las 5 (cinco) toneladas de Rock and Roll que le pesan desde los huevos más grandes que la vía láctea pudo contemplar. La fuerza de su paso hace que las gerontas circundantes recobren la libido perdida hace generaciones, y sus ansias por explorar cada centímetro del cuerpo del ente más deseable de nuestra galaxia las carcome por dentro y hace que una combustión espontánea suceda sin previo aviso. Los varones, por otro lado sufren destinos muy opuestos: 1) una admiración e inspiración profundas que hacen seguir al Putísimo Amo sin dudar un segundo de sus pasos ni decisiones 2) un temor profundo que los paraliza o hace que su piel se derrita irremediablemente, denotando la inferioridad genética y humana de estos soperutanos de pelo ralo y duro. Su figura es inigualable... y Dios... fue creado a su imagen y semejanza.