donde hay miedo hay deseo. la vida, la muerte, el sexo y el amor, todas temáticas recurrentes en nuestro habitar humano. las películas suelen generar espacios de 'verdades' suspendidos, hechos para que juguemos, para que nuestra mente navegue en la ficción y nos dejemos enrostrar por el propio arte que todo es hermoso, o que es una mierda, o que un trauma puede ser capitalizado, o que simplemente no somos nada más que un punto azul pálido casi perdido en un inmenso mar de estrellas. a jugar y a jugar, que el deseo no se termine.
estas fotos son un entrevero cual destellos de recuerdos en la cabeza, no los quisiera olvidar jamás, porque ahí estoy yo también.