On Tuesdays, vintage cookbooks paraded through the kitchen. There was no shortage of recipes ripped from some can of condensed milk discontinued two generations ago. Pills for seasonal pain, flowers, delicate fabrics. All content in the sweet smell of cookies with guava jam waiting to cool down in front of the wonder landscape.
Los martes desfilaban recetarios vintage por toda la cocina. No faltaban las recetas arrancadas de alguna lata de leche condensada descontinuada hacía dos generaciones. Pastillas para los dolores de temporada, flores, tejidos delicados. Todo contenido en el dulce olor de las galletas con mermelada de guayaba esperando enfriarse ante el paisaje de maravilla.